Veamos en qué se caracterizan estos juegos y qué beneficios proporcionan al niño.

  • La característica fundamental de los juegos de ordenador para niños es su interactividad. El pequeño se convierte en el protagonista de la acción y tiene que decidir sin ayuda cómo comportarse. De esta forma, aprenden mucho más fácilmente lo que se les enseña.
  • Normalmente, en el juego, existe un personaje guía, con el que el niño se identifica, instaurando una especia de relación de amistad, que le proporciona seguridad.
  • Un juego didáctico de buena calidad permite desarrollar las capacidades intelectuales del pequeño. Por ejemplo, aumenta su nivel de atención y le ayuda a memorizar, razonar e imitar, procesos, todos ellos, necesarios para el aprendizaje.
  • Es importante que los padres participen en los juegos del niño, animándole, compartiendo sus logros y ayudándole a aplicar lo que ha aprendido. Así, a través de un «software», el niño empieza a explorar el ambiente que le rodea y aprende a conocerse mejor a sí mismo.